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Gyozas del amor

 veganizadas y moraditas.

No conozco a nadie que las  haya probado y no le hayan gustado y además sorprendido por los contrastes de sabor que tienen. Son unas empanadillas chinas, más conocidas como dumplings o Dim Sum en general para este tipo de cocina, que se hacen al vapor y luego se doran un poquito pasándolas por la sartén con unas gotas de aceite. Se pueden cocer si no tenemos vaporera. Y se pueden freír directamente si no nos apetece el paso previo de vapor o cocción. Os doy todas las opciones para que veáis el juego que dan.

Hice la masa casera, aunque tenía congelada especial para dumplings comprada en el supermercado asiático, pero tengo tanto suero de hacer afuegalpicu que aunque lo utilice para el pan casero no lo acabo de gastar, así que estos días me está dando por hacer pasta casera con ello y va de maravilla, pero por supuesto vale agua, normal y corriente.

Y en principio la idea era hacer la forma habitual de gyoza, pero me encontré con el cortapastas de corazón en el cajón y no lo pude evitar. Así quedan chulis del todo con esa forma y el interior moradito gracias a la lombarda. Que no se diga que no somos originales :)

Hice las cantidades al gusto y si hubiera tenido más shiitakes seguramente se las habría puesto, pero bueno, dan un sabor fuerte y tal cual lo hice me gustó, así no opaca al resto de sabores. Como queráis.

Me sobró bastante relleno, así que si queréis dividirlo, o multiplicar la masa de la pasta... Yo voy a hacer más masa y guardarlos congelados para otro día, que sé que lo voy a agradecer.

Ingredientes:
Para el relleno:
- 15 grs de setas shiitake deshidratadas (unas 4 setas).
- 15 grs de soja texturizada fina.
- 100 grs de lombarda.
- 100 grs de cebolla.
- 20 grs de jengibre fresco.
- 1 diente de ajo.

Para la masa:
- 200 grs de harina.
- 120 ml de agua.
- 1 cucharadita de aceite.
- Más harina para echar sobre la tabla al amasar después.

Para la salsa:
- Salsa de soja.
- Vinagre suave, de manzana está bien.
- Azúcar, o lo que uséis para endulzar.
- Sésamo tostado.

Preparación: 
- Empezamos poniendo a hidratar la soja texturizada con las setas. Poca agua para que no se pierda el sabor si sobra. Mejor ir añadiendo más si vemos que la chuparon toda y siguen duras.

- Picamos el resto de ingredientes, todos en crudo, y reservamos.

- Sacamos las setas y las picamos.

- La soja texturizada va a ir tal cual, que ya era fina, pero si teníais de la gruesa, pues con todo para la picadora.

- Mezclamos todo y dejamos que vayan macerando los sabores. Yo puse un poco de sal, pero poca, lo justo para que se suelten los jugos, porque luego las gyozas se mojan en una mezcla de salsa de soja, que ya va a aportar sal de sobra al bocado final.

- Mientras esto se macera preparamos la masa. Es muy fácil, mezclar y amasar hasta que sea homogénea y no se pegue a los utensilios.

- Estiramos sobre una superficie lisa enharinada , que nos quede una capa fina, pero no demasiado, que aguante el peso del relleno, diría que unos 2mm de grosor.

- Cortamos círculos, o corazones si os gustó la idea, o lo que prefiráis.

- Rellenamos con las verduras dejando el borde libre para poder sellarlo y cerramos, sobre sí misma o con otro corazón de pasta. Yo aplasté con el mango de una cucharilla de café (que no pincha como el tradicional tenedor) todos los bordes para sellar bien. Si queréis forma de gyoza tradicional hay un montón de videos donde se ve la técnica del repulgado, es muy fácil.

- Las cocemos al vapor unos 10 minutos o menos. Veréis que han crecido y engordado, pues ahí las sacamos. Aquí es donde el relleno se cocina, no antes.

Recién hechas en la vaporera.


- Las pasamos por la plancha con unas gotitas de aceite a fuego medio vuelta y vuelta, hasta que se doren.

- Las servimos acompañadas de la salsa, que la mezcla es al gusto y depende de la intensidad de la salsa de soja que tengáis, las hay muy flojas y también muy concentradas. La mía es normal y pongo mitad soja, mitad vinagre con una pizca de azúcar, panela, siropes... Lo que tengáis. Tiene que tener el toque ácido y dulce.

Ya me contaréis si os han gustado. Y si nunca las habéis probado atreveos a hacerlas, es una manera muy sana y divertida de comer vegetales, además de muy muy rica.

Primer plano del interior, todo teñido de morado


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